¿Un día más o un día menos?

Pues bien. Hoy fue un día cardiaco. Ya lo veía venir, como dice la canción. Es mi culpa, lo admito… No hay otra persona que cargue la responsabilidad más que yo. Debo admitir que esto de los puentes no me agrada mucho, al menos en lo académico, porque de disfrutar libres, pues obvio las disfruto. No hice mucho (hey, eso es mejor que nada) de la escuela. Me quemé el cuello y la espalda al estar pintando afuera.

De hecho, el voltear a ver mis cuadros y demás me pone muy nostálgico (oh vaya, qué raro en mí). Al ver todas esas figuras y ponerme a pensar cómo casi lloraba por no poder llegar a los criterios que me pedían me deprimía, y qué decir de ese complejo y repetitivo complejo de no poder pintar. Lo sigo teniendo.

Whatever. El propósito de este blog entry no es ese, sino el de describir las terribles y dolorosas causas o emociones que atravesé esta tarde con motivo de la entrega de los TLMs.

Para comenzar, no sé porque extraña razón de mi a la tarea de evadir mi trabajo y hacer otras cosas, y peor aun, no sé porque entró en mi, esa idea de que no hacer nada para hoy martes, no haría daño a mi tiempo. Creo que no pongo mucha atención, o de plano no me agrada mi maestra, porque mi causa mucho conflicto el poder traer a mi memoria el tiempo en el que ella dijo que todo se entregaba hoy. En verdad no sé…

 

BTW, alguien suélteme un patín por ser el peor y haberme sentado en el peor lugar del autobus. El peor…

 

Como decía,  hoy me pasaron muchas cosas respecto a mi trabajo de literatura. En primera instancia, no tenía listo más de la mitad del trabajo. De hecho, anoche me dormí dizque trabajando en eso, y se me cayó la computadora (lo siento). Después, me levanté tarde, y dormí temprano (cosa que normalmente debería de ser buena, pero considerando que tenía un trabajo extremadamente importante para el día siguiente que debía ser terminado antes del día siguiente, pues… em…) Luego, tuve clases de vinculación. Que significa que tenía que levantarme temprano para llegar a las 7 a la prepa. Y saben qué más? Hubo asamblea en la prepa, lo que significa que tenía que ir formal a la escuela (y saben qué más estuvo mal con eso? Que me di cuenta cuando me estaba bañando… al  veinte para las 7) Todas esas cosas se aglomeraron en mi supuesto proceso de redención ante mi famosa flojera de la noche anterior.

 

Luego entró algo bien cool. Mi angelito o la misericordia que Dios tuvo por mi. No les explico cuánto tiempo libre tuve hoy. Por extraño que suene, tuve ‘tiempos libres’ en cada clase que antecede a la hora de la entrega. Tuve libre después del examen de comunicación, lo que significa, una oportunidad de trabajo de lite (y una muy amplia, porque fueron como 50 minutos). Luego salimos de estudios mexicanos, que por cierto, LOGRÉ QUE MI MAESTRA SE APRENDIERA MI NOMBRE. Jajaja Sé que suena muy ñoño, pero no saben qué genial es tener clase con esa mujer… además me usó de ejemplo para algo positivo. Este tipo de cosas son las que refuerzan esa capacidad que sé que hay en mi, pero creo que no saco a relucir como antes o de plano nadie nota. Me hizo muy feliz. En fin, al salir de esa clase, tuve tiempo libre en el camión, como para trabajar en el ensayo…

 

More to come

 

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dónde queda la cabeza

En efecto, esto puede ser llamado como distracción.

Estoy a escasas 4o horas de hacer entrega de mis trabajos finales, al menos para la organización del bachillerato, si es que a si le podemos llamar. A escasas horas de desligarte de asignaturas. De actividades que en teoría estuvimos trabajando por meses para que en cuestión de minutos, un sujeto de dudosa procedencia los revise sin deberla ni temerla, causando temor en la vida de alumnos que buscan obtener una acreditación.

Sí, ese es el dilema en el que me encuentro ahora. Por meses ya, trato de decifrar la razón por la cual mi cabeza entra en un ‘gap’ del cual no puede salir. ¿Por qué simplemente no puedo ser normal y hacer lo que debo como todos los demás? Normal. Ahí está la clave. ¿Será que trato de refugiarme mediante el cumplimiento de estándares de una sociedad? O ¿será que he sido bastante corrompido como para evitar enfrentarme a una responsabilidad?

A decir verdad, no lo sé. Citando a esa brillante estrella local, describiría esta situación con esta frase: “Yo no sé, yo no sé, yo no sé.” Esta repetición de elementos en una oración, engloba el sentir atrapado de este organismo. ¿Qué hay de malo conmigo? ¿Dónde diantres tengo puesta mi cabeza? ¿Es que en realidad no me importa nada? ¿No tengo aspiraciones o planes a futuro?

Wow. Muchas preguntas, muchas ideas, poco tiempo. ¿Tiempo? ¿Qué es eso? Es algo que muchos afirmamos carecer, mientras la realidad dice que si algo hay es este concepto. Tiempo, tiempo tiempo. Es… ¿una limitante, un orden? Vuelvo a citarla… ‘yo no sé’.

Total… espero este vacío fomente ese espíritu relajador, y motivador, que me incite a trabajar en mis ensayos. Sí, por alguna antítetica razón, busco evadir mis responsabilidades de escritor, de ensayos, mediante la realización de un blog.

Soy un conflicto, soy un enigma.

MiDaTu